11 – Spiderman

Tardecita de verano que invitaba a quedarnos en el molde un poco más de la cuenta, arriesgar energías era como salirse un poco de la rutina diaria de la barra.
Manru Oudri trataba de evitar las críticas a su mate, mareándole la yerba mientras la conversa llenaba los silencios sin mayores novedades.

El Manquito Quiroga como casi siempre lo hacia por las tardecitas, floreaba su figura en su bici a paso de ‘campeón’, mano izquierda en el bolsillo y manejando muy cancheramente con la parte que le daba el sobrenombre. Por la acera opuesta pasaron lentamente, ‘El Zorro’ Echeverría y ‘Periquin’ Vitalis, tal vez buscando apoyo en algún mostrador cercano. Frente al bar Viggiano ‘El Vasco’ Vitalis guardó su libreta de quiniela en el bolsillo del saco y emprendió retiro a falta de apostadores.

‘La Polilla’ Cairus estaba empezando un cuento que había escuchado por la mañana en la peluquería de ‘Hiroito’ Moreira mientras esperaba su turno, cuando de pronto irrumpió como siempre lo hacía Ramón ‘Fosforito’ Martínez. Llegaba cuando la muchachada estaba en pleno cambio de opiniones y como le era difícil romper aquella situación de bullicio, ensayaba una vieja táctica. Venia corriendo y se trepaba a la columna telefónica, al mejor estilo del ‘Hombre Araña’ y cuando no aguantaba mas se dejaba caer, pero ya se había ganado todas las miradas y los aplausos de la barra como premio a su agilidad y destreza.

Esto le daba el espacio necesario para sus comentarios cineastas. Gran enamorado del séptimo arte y además como trabajaba medio de cadete en el cine Tabaré, tenía la oportunidad de ver las películas o por lo menos tener una idea de los estrenos venideros antes que el publico y siempre nos pasaba algún dato.

Es que en el cine ‘Tabare’ salvo ‘El cura gaucho’ y ‘El ultimo perro ‘ que las pasaban cada mes y medio, para nosotros la gran mayoría de las películas eran todos estrenos.
Pero ‘Fosforito’ aquella tarde venia con una gran novedad, iban a pasar los jueves y en los intervalos de las películas de los sábados y la matiné de los domingos una serial que prometía ser una pegada para aquellos tiempos. ‘La Araña mortal’, titulo para rato y como adelanto nos contó que era una organización de bandidos que tenían su lugar de operaciones en las carreteras casi desiertas del suelo americano y que cuando eran perseguidos tenían varios trucos para burlar a sus perseguidores, el mas popular según ‘Fosforito’, formaban una gran cortina de humo y se volvían, pero ya con el auto pintado de otro color, vaya truco.

Esto servía para despistar por completo a los policías que seguían corriendo como locos y chocándose entre ellos como siempre lo hacen los sheriff  del país del norte, que se chocan hasta las paredes. Y por supuesto esta siempre es la parte mas aplaudida de la película. Vale la pena recordar a Aroldo Pontet, el popular acomodador de la sala que con su linternita nos tenía fichado a todos, principalmente las parejitas que se camuflaban en la última fila, protegidas por una tremenda cortina negra que era un cerrojo total, donde seguro que no había suegra capaz de vulnerar las más siniestras intenciones.

Volviendo un poco hacia atrás cabe destacar la figura y personalidad del popular peluquero ‘Hirohito’ Moreira, el cual cuenta con numerosas anécdotas en su haber, y pienso que se impone que le recordemos por lo menos una. Resulta que por aquella época y en todas las épocas en los tiempos de escolar se debía ir a la escuela con el pelo corto, o por lo menos lo mas prolijo posible, para mostrar buena presencia y también para evitar que se camuflaran los famosos pediculosis o piojos en el idioma más entendible.

Y bueno entre los muchos escolares que tenían sus problemas estaba Walter Ríos, que tenía que soportar toda clase de amenazas por parte de su maestra de turno, que lo acosaba por su pelo largo y además fue el que me conto la anécdota y crea se o no, es la única en la que yo no estuve involucrado. Un día la maestra en cuestión se paro en los pedales o dicho de otra forma se puso la túnica y les tiro con todo, “mañana el que no venga con el pelo corto no entra a clase!”, después veremos.

Walter le comento al padre y este le dijo, anda a lo de ‘Hirohito’ Moreira y decíle que te corte el pelo bien cortito que mañana voy a pagarle.  Cuando le llegó el turno todo bien, pero cuando termino, Walter se dio cuenta que le había cortado solo la mitad, “te falta la otra mitad” protestó. “No te preocupes pibe, mañana cuando tu viejo me venga a pagar te venís con el que te termino de cortar…que tal”.

El Nilo ‘Polilla’ Cairus, que le habían arruinado la narración de su cuento, con el asunto de los autos de los bandidos que se camuflaban para evadir la persecución de los milicos americanos, como que simuló estar medio ‘calentoso’ y exclamo “déjate de joder ‘Fosforito’,  no vengas acá con esas historietas de neblina, para mi que es el camión del ‘Cholito’ Hernández que echa mucho mas humo que el horno de ladrillos de los hermanos Ortiz, incluyendo al ‘Galgo’ cuando se toma unos ‘vinitros’.                                                                                    

Walter González