Cuando el sol se iba poniendo
aquella tarde de Mayo
se oyen cascos de un caballo
por la calle principal.
Hacen su paso triunfal
Ribaga y su doradillo
la barra en acto sencillo
grita y lo aplaude a rabiar,
porque el “Gaucho’ con su pinta
era todo un general.
A Tololo, quien lo haya conocido al popular Ribaguita por aquellos tiempos, de seguro lo lleva prendido en la solapa del recuerdo para el resto del camino. Un verdadero gauchito en miniatura, con su caminar nervioso, botas semiduras con un brillo impecable, bombachas negras bien planchadas, camisa blanca y chaquetilla cortita con una flor bordada sobre el zurdo. Su pañuelo celeste al cuello, dibujaba mariposas en el aire.
El caballo, que lujo de animal, un doradillo’ palomino’, con una estrella blanca en la frente, de seguro que era la admiración de los entendidos en el que hacer gauchesco. Que calidad de facha, ‘hermanacho’ como solía decir el popular Quicho Valdez. Todo un pasaje con sabor a triunfo.
Mirando la situación, recostados al ventanal del Bar Viggiano y aprovechando el ultimo solcito de la tarde, charlaban amistosamente’ El Venteveo’ Ismael Long , Neco Guerrero ‘no charlaba’, ‘El Presidente’ Larrosa, con su pucho de tabaco ‘Rio Novo’ que parecía armado con retazos de flecos, escuchaba.
Juan ‘El Tito’ Vitalis contaba anécdotas de tiempos vividos en la Ciudad de Colonia.
Sandalio Cervantes, Magaldi Romero y el turco Machuca tranquilo el perro nomás.
Juan ‘El Zorri’ González montado en su chiva pronto para el despegue con un bolso de pantazote atado al manillar, estudiaba atentamente el panorama y opinaba de vez en cuando.
‘La vieja del agua Granotich bien atento a la situación y su hermano “El popular Anciano” tratando de cansar un mondadiente de lado a lado de su boca.
Juan Ramírez muy pensativo y más al centro el Gordo Ávila tratando a su manera de ponerle un poco de cultura y razonamiento al asunto.
A cierta distancia del pelotón, con los brazos cruzados, cabeza gacha y dando la sensación de no estar para nadie se encontraba el popular morocho Luis ‘Aceite fino’ Acosta Trinidad.
Con la libreta apoyada en su rodilla el vasco Vitalis le apuntaba una quiniela medio de apuro a Bautista Romero que ya se estaba marchando rumbo a su casa y quería jugarle al 50 porque había soñado que Uruguay salía campeón del mundo otra vez, vaya sueño nomás que no ni no.
Terminó la canción, que estábamos escuchando por ‘La Publicidad Oral Ombues’ con sus estudios en la parte alta del comercio de Don Ignacio Leprati López, lugar desde donde todas las tardecitas Pedro ‘Perico’ Álvarez nos ponía al día en los asuntos comunitarios con sus respectivos avisos y comentarios, respaldado por poderosos altoparlantes y algunas veces por el viento a favor.
Pero todos nos quedamos con los compases del tema que terminábamos de escuchar, el recordado, ‘Baion de Ana’ donde Pérez Prado ponía toda la carne en el asador porque para mi que sabia que todo el pueblo lo escuchaba y la parte aquella que decía ‘Hay viene el negro zumbón, bailando alegre el Baion’.
Pero en realidad el que venía por la vereda de enfrente medio rezagado huyéndole a las sombras de la noche “El Turco’ Fale, con su pierna chueca ayudada por un viejo bastón y con la inseparable compañía de sus perros. ‘El Yimbo, La Yimba y toda la Yimbada ‘que caminaban lentamente rumbo a su lugar de vida y de descanso, a los fondos de la casa del Dr. Ángel Fortunato
Según cuenta la leyenda ‘en manos de la ‘indiada’en unas vacaciones del Dr. y estando Fale a cargo del cuidado de la casa, cada vez que Don Ángel lo llamaba por TEL para saber de sus asuntos ‘el turco’ le informaba que se había muerto otra gallina en forma por demás’ Misteriosa’
Fue por esa razón que la ‘Polilla’ le grito imitándole el acento La Doctor Fortonato….
La bataraza la morio a lo que Fale contesto, cállense manga de’ brocenetas’ apuntándonos con su viejo y gastado bastón. Después alineo sus perros y continúo su camino.
Por el medio de la calle y como siempre haciendo un esfuerzo tremendo para mantenerse firme sobre su ‘balaqueta’ venia Máximo ‘ La Tarántula’ Roda, que haciéndole honor al sobrenombre cada vez que se lo mencionaban se ponía súper incontrolable, todo una verdadera araña peluda. Manru Oudri al verlo venir, en un acto caritativo comento no le digan nada, no le digan ‘tarantula’ que se puede caer, pero ‘ojo’ que no era bebedor.
Total que lo único que pudo lograr con su advertencia fue apenas un pálido empate, sobre la hora porque la ‘Tortuga’ Mario Manitto le grito?
Máximo aprendiste a andar en bicicleta por correspondencia? Y les puedo asegurar que fue peor el remedio que la enfermedad.
Al ratito nomás y de algún bodegón cercano, con las ‘bajeras’ bastantes corridas, cantando el tango ‘caminito’ pero para el mismo y casi sin darse cuenta que había concurrencia en la esquina, paso el popular Duilio ‘Zandunga’ Maidana acarreando la fatiga de la vida y algo más, pero con una calidad de primera división que ni se notaba que acarreaba un par de virundelas de yapa. .
Poco a poco la tardecita se fue gastando lentamente y después de un prudencial rato, uno a uno nos fuimos marchando ya que el viento fresco nos estaba ordenando retirada y al parecer más cargado que nunca porque los primeros fríos son los más bravos, como nos decían los mayores.
Aunque las últimas tardes de aquel otoño nos seguían regalando como siempre’ flores imaginarias’ de los más variados colores, de la mano de nuestros queridos personajes.
Walter González.