El que no los conocía, no se podía imaginar que venían caminando hombro con hombro, porque la verdad que se hablaban como si vinieran a una cuadra de distancia, más bien se gritaban, y cada carcajada de no creer. Es que se habían juntado dos personajes que bueno y bueno.
Mario ‘candela’ Fernández y Nelson ‘bombón’ Castillo. Nilo Cayrus, ( ‘la polilla’ para casi todos), sabedor por experiencia de ciertos trucos viciosos que afamaban a Mario, tiró el pucho que apenas si le quedaba un par de garabatos de humo y le paso un cuarto paquete de tabaco “Cerrito” a Franklin ‘calavera’ Oudri, que estaba vichando la situación cómodamente ubicado entre el recoveco formado entre la pared del taller y la columna de la luz.
Doblar la esquina y encontrarse con la muchachada de la barra fue todo uno. Mario ‘candela’ encaro de lleno a la ‘polilla’. “¿Haber ese tabaquito?”, mientras se refregaba las manos, bajo la atenta mirada de todos los presentes. La polilla, sabiéndose ganador permitió toda clase de revisación. Mario al no lograr ningún resultado favorable invito a ‘bombón’ a seguir viaje y se fueron como habían llegado, hablando a toda jeta. ‘Calavera’ Oudri le devolvió el tabaco a ‘La Polilla’ Cayrus y se fue rumbo al bar de Viggiano en busca de alguien que le diera fuego.
Walter González