8 – El lobito feroz

Aquel lunes tuvimos una visita bastante inusual en la esquina del taller. Tabare ‘lobo’ Castro se dejo llegar con una sonrisa tremenda de satisfacción que trasmitía la mas franca alegría. Además no venia solo, traía como acompañantes a Carlitos Castellanos y el ‘Negrito’ Vidal.

Llego y le tendió la diestra a Manru Oudri quien lo estrecho en un fuerte abrazo. La emoción nos invadió a todos, pero ¿qué era lo que había sucedido? El ‘Taba’ había venido desde su barrio para darle las gracias a Manru por haberle dado la oportunidad de jugar 15 minutos en la primera y casi única división del club Juventud. Campeonato nocturno en la cancha del club Peñarol, el ‘Petiso’ Castro que sale lesionado, justo cuando la ‘juve‘ iba perdiendo por 1 a 0, nada menos que contra el equipo Balneario del Oeste, fuerte escuadra formada por bronceados paleros de arena, en los medanos del puerto Conchillas.

Según’ el no lo podía creer y los muchachos que no vieron el partido tampoco. De todas formas a su manera contó la suya, con mímicas y detalles.‘El Guri’ Gonzalez tiro abajo una pared que venían ‘levantando’ el ‘Flaco’ Goñi y Julio Takari y habilito de primera al ‘Chiche’ Vidal. Este con un rápido cambio de frente, la envió sobre la punta izquierda donde se encontraba esperando el cambio de frente el gran Tabaré, completamente descuidado, que la bajo con el pecho y la dejo caer dormidita contra la de cal. Según su comentario, con un quiebre de cintura hizo pasar de largo al ‘Aguila’ hábil, N 5 rival y encaró de lleno al área, amagó el centro, y desbordó dejando por el suelo al ‘Butaca’, otro fuerte marcador de los muchachos de la playa.

Justo en el momento que se aprestaba a batir al ‘Flaco’ Hellbusch espigado y fuerte guardameta de la escuadra visitante, Miguel ’La Vaquilla’ González discutido valor en el manejo del pito, dio por finalizado el partido. Un zapataso de zurda y clavado que estaba el empate y por penales y con el ‘Gordo‘ Simoneta en los tres palos, Juventud que no ni no. Pero no, después vendrían las conclusiones y se desataría la madeja y la polémica. Miguel ‘La vaquilla’ González por esa época estaba trabajando en Conchillas, en la estancia de Hector Capandeguy y con esa sonada de silbato por largo tiempo tenia asegurada la amarga con vermouth en la enramada de la ‘pulga‘ Esquitin, otro valor de la escuadra arenera.

De haber ganado Juventud de seguro se las hubiera tenido que ver con los hermanos Fernández, también firmes baluartes de la escuadra arenera, pero de reconocida fama maleva y baruyera, en el barrio de las casas largas. Igual de todas formas el ‘flaco‘ Manru que se las sabia a todas en 15 minutos logro llenar de alegría el corazón humilde y agradecido del Cacique Tabaré, que nos demostró que a veces no se necesita tanto para ser feliz en la vida.

Walter González.